Introducción
Las herraduras no duran para siempre. Con el uso, el terreno y el crecimiento del casco, llega un momento en el que es necesario ajustarlas o reemplazarlas.
Detectar a tiempo las señales evita problemas mayores y gastos innecesarios.
Señales visibles en la herradura
- •Desgaste excesivo o desigual.
- •Bordes muy finos o deformados.
- •Clavos flojos o faltantes.
- •Herradura desplazada del eje del casco.
Cambios en la pisada del caballo
- •Camina con inseguridad.
- •Tropieza más de lo habitual.
- •Apoya de forma irregular.
- •Se muestra reacio a trabajar.
Estos signos suelen indicar incomodidad.
Molestias y comportamiento
- •Sensibilidad al limpiar los cascos.
- •Cojeras leves intermitentes.
- •Menor rendimiento o resistencia.
Muchas veces el caballo "avisa" antes de una lesión más seria.
Frecuencia recomendada de control
En promedio:
- •Revisión cada 4 a 8 semanas.
- •Puede variar según actividad, terreno y crecimiento del casco.
En el campo argentino, donde muchos caballos trabajan a diario, el control regular es fundamental.
Consecuencias de no cambiar a tiempo
- •Problemas articulares.
- •Lesiones en tendones.
- •Desgaste irregular del casco.
- •Mayor riesgo de cojera crónica.






